9 de septiembre de 2009

Honestidad Brutal de un Opinador Bruto


"Ya no me interesa la política. Desde la semana pasada. Me pudrí."

Por ahora, ninguna novedad.

"Kirchnerismo nadista y aniquilador. Terroristas que destruyen el deseo de trabajo y mejoramiento."

Atento Bush. Vamos por vos de vuelta.

"Somos una comunidad que cada tanto produce monstruos. Que los putea, sí, pero los mantiene vivos, los reproduce, que de alguna manera los alienta. Hacemos kirchners (...)"

"Cansa hacer observaciones esmeradas describiendo la desgracia de este gobierno: quiero otro gobierno. Sí, es un capricho. Los cronistas u opinadores también tenemos caprichos, algunos, y muchas de las ideas, cuando salen bien, tienen que ver con esa expresión intuitiva de una imaginación que siempre está medio al borde de perderse pero no se pierde."

Caprichoso nomás. Como los Kirchners.

"[Los K] Serían buenos cocainómanos, avanzando en el despliegue de un poder mental ilusorio que gasta toda la vida en unos años, en un rato, generando una excitación vacía llena de angustia."

"¿Y nosotros qué hacemos? La enseñanza de estos rumbos es cruel y es mucha: dediquémonos a otra cosa. Basta de política. Si el fútbol no se nos da hagamos literatura. Hagamos asados, con los amigos, mientras quede carne y juntando unos pesos podamos compartir el gasto. Cultivemos en los balcones hortalizas coloridas."


En esto estoy totalmente de acuerdo con Alejandro. Por favor: dedicate a rellenar churros.

"Tal vez estoy hablando demasiado sueltamente de un problema personal, es verdad, pero lo sé compartido. A mi mujer no le pasa nada de esto: ni lee los diarios ni los leyó nunca, ignora el 80 por ciento de la realidad política"

Asi que tiene mujer. Igual, se deben llevar bien, por eso de la ingorancia acerca de la realidad política.

"Como ven, carezco de respuestas. Sólo tengo preguntas, y también tengo mi hartazgo. ¿Será cuestión de tener un poco más de paciencia?"

Otro que Sócrates.

Che, ahora en serio. Gracias Ale, gracias también a vos, Joaquin. Y a Mariano. Estoy totalmente agradecido de poder leer sus notas. Sus textos me proporcionan la oscuridad necesaria como para no poder ver, y al fin tomar, el camino por Uds. propuesto. Son la penumbra que ilumina el derrotero a vosotros opuesto.