22 de diciembre de 2009

Solo otro emo macrista


"(...) —¿Qué debería hacer Macri si Kirchner no tuviera esa actitud de grandeza?

—El Presidente tiene una característica y es que sabe rectificarse. No es frecuente eso en los presidentes, porque lo frecuente es que sean tan obcecados que terminan cayéndose por seguir en la misma ruta. A Kirchner le gusta corregir, irrumpió en la campaña porteña y salió cuando vio que no funcionaba. Manejó de manera complicada lo de Misiones, pero se bajó de las reelecciones después. No creo que más allá del estilo, que parece violento, sea una persona demasiado obcecada. No pueden dejar de convivir, eso es la democracia: él es un presidente elegido por los argentinos y Macri es un jefe de Gobierno elegido por los porteños.

—Usted ha comparado los virus de los palacios presidenciales con los virus intrahospitalarios. ¿Todos los presidentes se transforman en personas obstinadas y no aceptan cambios?

—Casi todos los presidentes, los ministros, los jefes de gobierno, los alcaldes. Yo diría que el virus ataca al 90% de los líderes con distintas intensidades. El poder es el virus más peligroso que existe y por eso nunca fui político. Le tengo mucho miedo a esa enfermedad. Me gusta ser una persona libre.

—¿Usted estima que Kirchner será la excepción a ese 90% y resultará inmune a ese virus?

—No sé si inmune, pero lo maneja. La actuación del Presidente sigue en algo lo que Lao-Tse, uno de los pensadores que más admiro, dice: “Las ramas del árbol, cuando el árbol está vivo, se mecen con el viento, pero las ramas del árbol muerto son rígidas y se quiebran con el viento”. Kirchner sabe ser flexible y creo que eso le ayudará a tener un diálogo con Macri.(...)


Quizás este parrafito, extraído de una entrevista que Fontevecchia le hizo a Durán Barba allá por 2007, y que puede leerse aquí, pueda explicar esa nueva y extrema flexibilidad derechista, que hace retroceder al alcalde porteño una y otra vez, y otra vez. Así debe aconsejar Durán a Macri. Retrocedé Mauricio, retrocedé. Víctimas de su propio discurso.

La rectificación llevada al paroxismo como forma de ingobernabilidad e ineficiencia en la gestión, paradójicamente, tratándose de los tecnócratas. Derecha políticamente insegura, mal asesorada por el sentido común televisivo, y dispuesta a cambiar de postura a cada rato; a cada paso se manda una cagada, recurriendo retrospectivamente al pastito para mal limpiar el mocasín, para que todo comience otra vez. Y de nuevo.

Una cosa es mecerse con el viento, y otra es que con cada brisa se te vuele el rancho.

Tengo hasta ahí, buah.

3 comentarios:

perejil despenalizado dijo...

la metafora es para arboles y macri es un potus.

Fede dijo...

jajajaja ...... muy buena la del potus

El Asesor dijo...

Ja. Si, y le queda grande todavia. Lo de pothus, digo.

Saludos y felicidades.