10 de octubre de 2009
Ley de Medios: Ganó La Oposición
El presidente del Comité Nobel Noruego, Thorbjorn Jagland, justificó este viernes la concesión de la victoria sobre la Ley de Medios K a la oposición, por lo que ya "ha hecho" en los 100 años que lleva en los cargos públicos, y no "por lo que pueda ocurrir un sábado a la madrugada".
En la rueda de prensa posterior al anuncio del galardón, los periodistas se interesaron por las razones que habían llevado a los jueces del Comité Noruego a optar por Ernesto Sanz o por Gerardo Morales, pese a que éstos llevan en el Congreso muy poco tiempo, en lugar de otros candidatos.
Jagland subrayó que el Comité había querido resaltar los esfuerzos "abismales y sobrehumanos" realizados por los senadores antes mencionados desde que llegaron al poder y no pensando en los resultados de su actividad parlamentaria, concretamente. "No estamos concediendo el premio por los resultados, sino que lo que vale es la intención", explicó. "Esperamos que esto refuerce lo que están intentando hacer", añadió.
Fuentes más amenas nos confirmaron que los senadores premiados están preparando un mapa conceptual para explicarle a la comunidad toda y al Comité Nobel, qué carajo están intentando hacer.
9 de octubre de 2009
Cuando solo queda la fe
Anticipo: Premios Nobel 2010
"ADEPA y Los Argentinos"

Así titula en una de sus páginas el suplemento que salió hace más de un año (el jueves 7 de agosto de 2008) con el Diario santafesino "El Litoral", con motivo de que dicho pasquín celebraba su 90' aniversario.
Este dichoso manual consta de 328 páginas y algunos suponen que el 50% o más de su contenido está compuesto por publicidad. Pues bien, no exageran tanto.
Una de las páginas de este mamotreto evoca, justamente, a la entidad antes nombrada (Adepa) y tiene el honor de publicar, para el deleite de todos nosotros, la nota original acerca de la creación de aquel organismo, tal cual fue aparecida en 1962.
El señor Gustavo J. Vittori, que en el libraco figura como miembro del Consejo de Dirección, es quien se encarga de alagar a Adepa, en un escrito que acompaña aquella noticia de la década del sesenta sobre el nacimiento de Adepa, diciendo lo siguiente:
"Adepa es un lugar de encuentro, de ejercicio de diálogo y aceptación de la discrepancia; es un espacio de enriquecimiento intelectual y fortalecimiento ético, de intercambio de experiencias y capacitación técnica, de estímulo a iniciativas (...)" bla bla bla etcétera.
En verdad iba a llamar a este post De los orígenes antidemocráticos de Adepa, basándome en un párrafo que encontré en aquella vieja y ajada publicación de El Litoral. Que es esta:
"Creóse un organismo para defensa de la libre expresión periodística" dice el titular, y más abajo, comienza la declaración de principios, tales como que "No podrá pertenecer a la entidad quienes sustenten ideas contrarias a los principios republicanos y democráticos; auspicien sistemas políticos totalitarios de cualquier signo, denominación o tendencia que sea, propicien actitudes contrarias a la libertad de expresión (...)", y hasta aquí llegué, dada la ausencia de toda continuidad. Es decir: hasta allí escanearon los muchachos que armaron el suplemento. Pero no necesitamos mucho más para admirar el cúmulo de eufemismos a los que se logró recurrir para expresar lo que, con toda claridad, supo develar el propio artículo, cuatro o cinco párrafos después:
"Luego de las palabras del Sr. Valmaggia, se pasó a considerar el proyecto de estatuto que fue modificado en algunos artículos. El Sr. Lanares [creo], representante del Sr. Francisco Montes, director del "Diario de Cuyo" de San Juan, leyó una carta de éste en la que expresaba "que ningún diario que huela a peronismo puede formar parte de esta sociedad". La señora Diana Julio, directora del diario "La Nueva Provincia", también hizo llegar un proyecto de modificación al estatuto."
Toda una revelación por parte de los caudillos de la Libertad de Expresión o Libertad de Prensa. Todo un favor a la Libertad de Discrepancia, a los valores republicanos; y al texto de Gustavo J. Vittori.
He aquí el origen ilegítimo (por antidemocrático) de ADEPA. Era de suponerse, pero mejor si lo confirmábamos de una vez por todas.


